Me gusta ir a Bélgica en las fechas previas a Navidad. Los mercadillos en casetas de madera, las pistas de hielo en todas las ciudades le dan un toque especial.
Este año el espectáculo de luz y sonido en el Ayuntamiento de Bruselas, hace que sea imposible andar por la plaza.
Además hay que reconocer que a Brujas no le hace falta tiendas de trurrones, ya que las bombonerías suplen esta carencia ampliamente al estar perfectamente adornadas.
Hace unos años había hogueras de carbón entre los puestos de los mercadillos que te permitían entrar un poco en calor. Supongo que el calentamiento global se las ha llevado. De todos modos, aún queda el vino caliente, que como sabor no es maravilloso pero calienta.
2 comentarios:
This theme is simply matchless :), it is interesting to me)))
Bravo, what necessary phrase..., a remarkable idea
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